Veamos lo que se le fue dicho a Saulo de Tarso:
Hechos 22:16 dice: «¿Y ahora por qué estás esperando? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando el nombre del Señor.»
La pregunta es: ¿Qué hizo Saulo, y por qué lo hizo? Hechos 9:18 dice: «y él se levantó y fue bautizado».
La sangre de Jesús es «lo que» lava los pecados (Apocalipsis 1:5); En el bautismo es «cuando» su sangre lava nuestros pecados. A Saulo no se le dijo que se bautizara porque sus pecados ya habían sido lavados, o para demostrar que ya se había salvado solo por la fe, sino para que sus pecados pudieran ser lavados.
Entonces, ¿en qué momento Saulo fue limpiado de sus pecados por la sangre de Cristo? ¿No es obvio que sus pecados fueron borrados cuando él se levantó y fue bautizado?
El bautismo también se menciona como un «lavado» en otros contextos (1 Co. 6:11, Efesios 5:26, Tit 3:5, Hebreos 10:22). La naturaleza de este «lavado» es espiritual, no física (1 Pedro 3:21). Por lo tanto, es en este acto de bautismo (lavado) cuando los pecadores alcanzan los beneficios de la sangre de Cristo y comienzan una nueva vida en Él (Romanos 6:3-4; Gálatas 3:26-27; 1 Pedro 3:21).
Piensa en estas cosas.
D. A. adaptado y traducido por A. P.