La santidad de Dios es tanta que el hombre no la puede soportar.
1. Isaias dijo ay de mi que soy muerto. Isaias.6:1-5.
2. Dios le dijo a Moisés que ningún hombre le podía ver y vivir. Éxodo.33:20.
3. La santidad de Dios implica que El es separado del pecado. Deuteronomio.32:4-5.
4. Para Dios el mal es tan repugnante. Isaias.1:6. Que ni siquiera puede ser tentado. Santiago.1:13.
5. La santidad de Dios no permite que el hombre pecaminoso entre en su presencia. Isaias.59:1-2.
6. Por eso debemos acercarnos a El. Con un corazón sincero, purificado. Hebreos.10:22.
7. Cómo hijos de Dios debemos vivir en santidad. I Pedro.1:15-16.
8. Sin la santidad no veremos a Dios. Hebreos.12:14.
Seamos santos, apartados para la honra y gloria de nuestro Dios.
Por: Mario Javier Moreno.