Un entendimiento básico de 1Corintios 13:8-13, nos puede ayudar,
8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. 9 Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; 10 mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. 11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. 12 Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. 13 Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.
Creo que este texto enseña claramente el fin de los dones sobrenaturales o milagrosos y realza la permanencia del amor. Nótese contrastes con el amor para dar la enseñanza v 8. 1er Contraste: el amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán. 2do Contraste: cesarán las lenguas. 3er Contraste: la ciencia (conocimiento) acabará. Sin duda estos tres dones son mencionados en representación de todos los dones dados por el Espíritu Santo (1Cor 12:1-11). Así que, los dones se acabarían. Es lo que entendemos en estos tres contrastes, mientras que el amor no se acaba, los dones sí.
Ahora veamos contrastes con “lo perfecto” para entender v 9-10. 1er Contraste: en parte conocemos. 2do Contraste: en parte profetizamos. 3er Contraste: más cuando venga lo que es perfecto, lo que es en parte se acabará. Lo perfecto, sin duda tiene que ver con lo que no es en parte, conforme los hombres de Dios con dones sobrenaturales iban dando a conocer la parte de doctrina que por inspiración iban recibiendo, esta doctrina que eran instrucciones de Dios por medio de ellos se iba recopilando y así llegaría a estar completo el consejo de Dios para los cristianos y para las iglesias en el primer siglo. La palabra de Dios que se iba dando a conocer por partes llegaría a estar completa. Es contraste fuerte el hecho de que lo que se iba dando en partes llegaría a estar completo, de tal manera que lo que era en parte ya no sería necesario. Así que los milagros de dar revelaciones y hacerlas por medio de sueños llegarían a su fin cuando la palabra de Dios estuviera completa, en otras palabras, cuando la labor de los dones ya no es necesaria, por el perfecto consejo de Dios.
Muchos quisieran que aquí se refiriera al perfecto, y enseñan que aquí se refiere a Cristo el Señor, pero no es posible. Sin meternos en reglas gramaticales, apliquemos solo un principio: El contexto. El contexto está hablando de lo que se conocía y se daba en partes, así que cuando menciona lo perfecto, es el contraste de lo que es en parte; la enseñanza de Dios completa, perfecta para el hombre, 2Tim 3:16-17 y Sant 1:25 hablan de ello.
Pablo da dos ilustraciones, para que se entienda mejor v 11-12. Cuando alguien es niño, ve las cosas como las ven los niños, no hay un entendimiento pleno porque se desconocen muchas cosas debido a la falta de madurez. Esto está haciendo alusión a la niñez de la iglesia, en su niñez no tenía todas las ordenanzas, sino que iba creciendo poco a poco ayudada por los dones sobrenaturales que servían como armazones para construir el edificio completo. En el primer siglo, todo lo relacionado a la nueva forma de servir a Dios, era como un espejo que deja ver el rostro como “pañoso”, considerando al espejo que Pablo hace referencia. No se ve claro mientras no esté completa la obra, pero ahora que ya tenemos la palabra completa, podemos ver con mejor claridad, entendimiento todo el plan de Dios. Recordemos que la palabra de Dios se termina de escribir a finales del primer siglo y con la muerte del último de los apóstoles, Juan.
Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.